La Fundación Sur Futuro inauguró ayer, en el Hospital Regional Taiwán de Azua, un programa denominado Jornada de Luz, que beneficiará con intervenciones quirúrgicas a niños menores de 15 años que padecen de diversas enfermedades visuales.
La jornada, que se desarrolla por quinto año consecutivo, cuenta con la colaboración de la organización norteamericana Healing the Children, cuyos médicos evaluarán las distintas patologías de la vista que presentan los niños y realizarán gratuitamente las cirugías.
La presidenta de la Fundación Sur Futuro, Melba Segura de Grullón, señaló que el objetivo de esta jornada es ofrecerle una solución a los niños con problemas visuales que no tienen acceso a las tecnologías médicas.
“Esta es una labor hermosísima. Nosotros lo que hacemos es canalizar las ayudas que recibimos, traemos los médicos, les buscamos el apoyo, les buscamos hasta los traductores, es un trabajo que se realiza como una cadena, eslabón tras eslabón”, expresó.
A la jornada médica, que se extenderá hasta el 2 de diciembre, residentes de Azua y de diferentes provincias del país llevaron a sus hijos para que puedan ser diagnosticados y posteriormente operados.
Luis Reyes, residente en Azua y padre de dos niños, de 10 y 14 años, que padecen glaucoma, se mostró muy agradecido por el programa.
El oftalmólogo Mark Engel, de Healing the Children, indicó que entre las anomalías visuales más comunes en los niños evaluados se encuentra el estrabismo, cataratas, glaucoma y levantamiento de párpados.
En tanto que Rossana Mejía Franco, oftalmóloga del Hospital de las Fuerzas Armadas, dijo que en la mayoría de los casos que trató los niños podrán preservar la visión y llamó a los padres a preocuparse por la salud visual de sus hijos.
Esta iniciativa cuenta, además, con los auspicios de Central Romana, Visión Mundial, Corazones Unidos, Corporación Dominicana de Empresas Eléctricas Estatales, Salud Pública, Hospital de las Fuerzas Armadas y la Policía.
Disfrutaron de payasos y una merienda
En la jornada médica, los niños disfrutaron de una merienda y la animación artística de un payaso.
La presidenta de Sur Futuro realizó un recorrido por los consultorios para saludar al personal médico y a los pequeños pacientes, y relató conmovida cómo una niña que fue operada el año pasado le contó en una carta que la cirugía le había cambiado la vida.
“Ya a mí no me dicen la bizca, ya a mí me dicen mi nombre”, le escribió la niña en la referida misiva. |